La correa más larga de la tienda, por favor.

¿Cuál es la correa perfecta para pasear tranquilamente con el perro?: La que puedas manejar correctamente.

No sirve de nada intentar aplicar pautas que ves en redes sociales, si no sabes por qué hay que utilizar un material específico y por qué hay que aparcar otro.
Y si no entiendes las razones de una correa larga y la comunicación de la misa, estás sembrando un camino lleno de frustraciones.

La mayoría de gente pasea con correas de máximo 2m de largo porque no se suelen «vender» más largas. A vender no me refiero que no las puedas encontrar en tienda, si no que la persona que te vende el material, no sabe qué vende ni por qué lo vende. Y al confiar en esta persona de referencia que te lleva atendiendo lustros, no cuestionas su criterio.
La mayoría de marcas que fabrican correas, tampoco saben ni por qué las están fabricando de esa medida determinada.

Y entonces llegas al fantástico mundo de Instagram y todo el mundo pasea feliz, desprendiendo purpurina y saludando unicornios porque pasean con una correa de 5 metros y claro, tu también quieres esa felicidad de azúcar y osos amorosos.
Así que te decides y vas a comprar una correa de 5 metros. Y llegas a la tienda y empieza el caos, primera sentencia:
– ¿Para que quieres una correa tan larga? ¿Para pasear? Es imposible pasear con una correa tan larga.

La correa más larga de la tienda, por favor… Aquí con una correa de 3,5 metros.

Pero eres fuerte, te repones porque estás decidido: Quiero una correa de 5 metros…

Segunda fase del proceso:
– ¿De qué material? ¿Biothane, PVC, Engomada, de Nylon… ?
– ¿Plana, redonda… ?
– ¿Ancha, estrecha…?
– ¿Con asa? ¿Sin asa?
– ¿El mosquetón pesa mucho, hace ruido, aguanta…?
– ¿De qué color?
Y aquí empieza a acabarse la alegría de esta nueva aventura, pero espera porque el momento decisivo aún no ha llegado. Coges la correa que más te ha entrado por los ojos y allá que vas a probarla en el próximo paseo.

Le colocas la correa al arnés y antes de abrir la puerta ya te has dado 40 vueltas de correa al rededor de una mano. Bajas las escaleras con una mano inutilizada porque tienes 4 metros y 80 centímetros enrollados al rededor de los dedos y ya no tienes sensibilidad.

Sales a la calle.
Dar correa y recoger correa se convierte en la tarea que más energía te roba; cuidado con las farolas, retrovisores, gente que pasa, ahora se engancha la correa debajo de la rueda de un coche…
Intentas no llevar la correa hecha un «gurruño» en la mano porque en uno de los miles de tirones casi pierdes un dedo, pero no tienes la coordinación suficiente para pedir ir en una dirección y que tus manos y cuerpo acompañen la comunicación, el perro no te entiende y decide que ya que tu no sabes, pues que hace lo que quiere.
Se pone a cagar y sale corriendo, casi acabas encima de la caca.
No puedes más y te vuelves a casa. Ya no hay arcoíris, ni pétalos de rosa por el suelo.

Y decides que la correa de 5 metros es una mierda. Así que se queda colgada en el perchero y vuelves a pasear con la correa de 2 metros.

FIN.

Pero espera, no es el fin.
Parece el fin porque te han creado una necesidad y te han dicho que eres peor persona si no llevas una correa de 5 metros para pasear.
Te han vendido que a través de un video tutorial de media hora vas a aprender a utilizar una herramienta de una longitud mucho más larga de lo que sería adecuado para empezar.
Nadie te ha enseñado los matices sutiles de la colocación del cuerpo y lo que comunicamos sin palabras. No te han enseñado cómo se coge la correa, cómo se da o se recoge en longitud.
Nadie te ha acompañado en el proceso, ni te ha hecho de soporte. No te han felicitado cuando has progresado o te han indicado las cosas a corregir desde la empatía.

Te han dejado SOLO/A y al igual que los perros aprenden mejor cuando tenemos empatía, escuchamos y adecuamos la pedagogía al tipo de carácter que tenemos delante, con los humanos se trabaja igual.
Y los educadores/as debemos trabajar en conjunto para los perros y para las personas.

Así que si, dame la correa más larga de la tienda y dame el saco de paciencia más grande, porque para aprender a utilizar una correa de 5 metros, hay que utilizar una correa de 5 metros. Pero no pasa nada por empezar con una correa de 3 metros.

La correa larga es una herramienta fabulosa, pero si no se puede utilizar correctamente y paseabais bien hasta la fecha, es preferible seguir con la de 2 metros y aprender con medidas más cortas y accesibles.
Hasta la herramienta más adecuada puede utilizarse mal y generar conflictos.


Silvia García

Educadora y asesora canina desde el respeto. Acompañante y hombro sobre el que llorar en los días malos. Cantabria.


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