Los perros son como los coches.

Yakone, Sun y Buddha son como un coche; diferentes en motor, diferentes prestaciones, diferentes combustibles.
A veces hay que hacer símiles para que la información y los conceptos lleguen más lejos, porque sin querer nos olvidamos de que aunque nuestra labor final es mejorar la vida de los perros, debemos hacerlo a través de sus humanos.

Si el humano no entiende el concepto y cómo añadirlo a su vida, el por qué de su importancia y su aplicación, el proceso está abocado al fracaso. Y en estos casos las palabras técnicas funcionan más como barrera que como canal conductor.

Perros vs. Coches.
Yakone, Sun y Buddha.

Yakone, Sun y Buddha son como tres vehículos de diferente tipo:

🔸 Yakone sería un Ferrari: Muchísima potencia pero funcional sólo en un contexto específico. Su combustible es la depredación y su motor es muy explosivo. Pero su equipamiento en otros aspectos es menos adaptable:
Le encantan los humanos aunque el mundo urbano no está hecho para sus patas. El resto de perros no la entienden muy bien y ella no entiende los intereses de otros perros.

Las averías (#leishmania , pérdidas e infecciones de orina como consecuencias de la castración, dolores…) le han dificultado el «circular» por la vida con satisfacción y éxito. Pasa casi más tiempo en el taller que disfrutando de la carretera.

🔸 Sun es un Golf: Compacto pero potente. Con un equipamiento cómodo pero intenso.
Versátil y adaptable aunque con ganas de ser más. De que se le tenga más en cuenta y se le de más valor.

Todo le va bien en mayor o menor medida, aunque por circunstancias de la vida y la genética, viene fallado del concesionario.

Su combustible es el control, aunque no tiene idea muy bien de como proceder. Parece que le encantan los humanos pero más bien es una estrategia para manejar la situación.

Sale fallado de la casa y la vista no funciona de serie, por lo que a veces se le va el acelerador y el control de «velocidad» se le estropea. Pasa de controlar ganado a querer comérselo.

La castración crea como consecuencia un aumento de peso, hipotiroidismo y un quiero y no puedo constante.
La garantía no cubre los defectos de fábrica y tampoco viene con manual de instrucciones.

🔸 Buddha es un tractor: Lento pero seguro. El campo es su hábitat natural, el tiempo es una medida que no se aplica a su vida.
En un tractor suele haber sólo una plaza disponible para el conductor, el resto de los humanos del mundo simplemente molestan.
No hay espacio para equipaje, no está equipado con ningún tipo de comodidades pero con paciencia llega a todas partes.
La ciudad no le va, es rústico hasta las rótulas. Si se cruza, te pasa por encima con sus ruedas todo terreno aunque haya pinchado antes.
Dentro de esa carrocería tan dura hay una sensibilidad espectacular que le empuja en ocasiones, a actuar con el corazón más que con la cabeza.

Su combustible es la colaboración; Yako excava, él vigila. Tu haces cualquier cosa, él te acompaña y si pasa algo y hay que intervenir, lo hace.
Controla el perímetro con sus faros de mil lumenes, no se le escapa una. Todo por y para ti.

Le encanta compartir actividades con otros perros, toma decisiones y aguanta envites cómo sólo puede hacerlo un señor curtido por los elementos. Ya era un señor viejoven cuando tenía 2 meses.

No tiene averías, es fiable 100% y la garantía no ha tenido que ser utilizada. 


Silvia García

Educadora y asesora canina desde el respeto. Acompañante y hombro sobre el que llorar en los días malos. Cantabria.


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1 comentario en «Los perros son como los coches.»

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